El otro día nos dejamos llevar por nuestro lado más carnívoro, y nos decidimos por la hamburguesería Ovante, situada en el Passeig Fabra i Puig, 95 de Barcelona. Fuimos sin reserva y nos llevamos una sorpresa al ver que el local estaba a rebosar. Tuvimos suerte y nos dieron una mesa en el interior, sin esperas. En el exterior había una pequeña terraza con unas cuantas mesas, en aquellos momentos aún vacías, aunque se fueron llenando mientras comíamos en el restaurante. No paraba de entrar gente, tanto con como sin reserva, y la espera rondaba casi una hora. Eso ya dice mucho del éxito del lugar. La buena noticia es que la espera vale la pena.
Si eres amante del cine y las hamburguesas, Ovante es una parada obligatoria en Barcelona. Este restaurante no solo conquista por su comida, sino por su ambientación: cada rincón está repleto de detalles que rinden homenaje a películas icónicas. Desde los carteles y objetos decorativos hasta la iluminación, todo está pensado para hacerte sentir dentro de una escena. Da igual si eres más de clásicos o de pelis modernas, seguro que reconoces más de una referencia.

La carta sigue la misma línea cinematográfica. Cada plato lleva el nombre de una película o de uno de sus personajes, y además viene con una frase que encaja perfectamente con el título. Es un detalle divertido que hace que elegir qué pedir sea toda una experiencia.
Las hamburguesas y el hot dog que escogimos de entre su extensa carta (solo de hamburguesas hay unas 20) estaban realmente buenas, jugosas, con combinaciones originales, acompañadas de patatas fritas. En la mayoría de hamburguesas puedes escoger tú la proteína que más te apetezca y su punto de cocción, como la ternera, o carne de buey certificado, pollo crunchy o beyond burguer, llevando estas tres últimas opciones un suplemento. También hay diferentes tipos de pan, como el pan rojo de tomate, el verde de albahaca, el negro de carbón y el amarillo de cúrcuma, según la hamburguesa, además del normal. Probamos la hamburguesa La Cojonuda, con ternera (en nuestro caso), emmental, huevo frito, virutas de jamón, patatas paja y salsa brava. Como a nuestro hijo no le suelen gustar las salsas, la pedimos aparte, y no nos pusieron ningún problema. También pedimos la Interstellar, con 2 smash burger de ternera, pan negro, cheddar, emmental, 2x bacon cheese y aros de cebolla. Las dos hamburguesas estaban realmente buenas. Para no quedarnos solo con las hamburguesas, probamos también el Bad Boys, un hot dog gigante y lleno de sabor: mozzarella, pulled pork, cheddar, pico de gallo, guacamole, torreznos, jalapeños y huevo frito.

Aún tuvimos espacio para pedir postre, eso sí, a compartir entre los tres. Nos decidimos por el brownie de chocolate, el Mary Poppins, con nata, helado de vainilla y ositos de golosina. Jugoso y en su punto justo para deleitar el paladar.

Una experiencia que combina buena comida y un ambiente único. Perfecto para ir a comer o cenar con amigos, en familia o con quien disfrute de los guiños al cine en cada detalle.
Aquí tienes una traducción al inglés cortesía de ChatGPT:
The other day we gave in to our most carnivorous side and decided to try Ovante, a burger restaurant located at Passeig Fabra i Puig, 95 in Barcelona. We went without a reservation and were surprised to see the place absolutely packed. Luckily, we got a table inside right away. Outside, there was a small terrace with just a few tables, empty at first but filling up quickly while we were eating. People kept coming in, both with and without reservations, and the wait time was close to an hour. That alone says a lot about how popular this spot is. The good news is—it’s definitely worth the wait.
If you love movies and burgers, Ovante is a must-visit in Barcelona. This restaurant wins you over not just with its food, but with its atmosphere: every corner is full of details paying tribute to iconic films. From the posters and decor to the lighting, everything is designed to make you feel like you’ve stepped into a movie scene. Whether you’re into classics or modern blockbusters, you’ll recognize more than a few references.
The menu follows the same cinematic theme. Each dish is named after a movie or one of its characters, and even comes with a quote that perfectly matches the title. It’s a fun detail that turns choosing what to eat into a full-on experience.
The burgers and hot dog we ordered from their extensive menu (there are about 20 different burgers!) were really good — juicy, creative combinations, and served with fries. For most burgers, you can choose the type of protein and how you want it cooked: beef, certified ox meat, crunchy chicken, or Beyond Burger (the last three come with a small extra charge). You can also pick from different kinds of buns — red (tomato), green (basil), black (charcoal), or yellow (turmeric) — depending on the burger, plus the classic one.
We tried La Cojonuda, with beef in our case, Emmental cheese, fried egg, ham shavings, shoestring potatoes, and spicy brava sauce. Since our son isn’t a fan of sauces, we asked for it on the side, and they had no problem with that. We also ordered the Interstellar, with two beef smash patties, black bun, cheddar, Emmental, double bacon cheese, and onion rings. Both burgers were excellent.
To mix things up a bit, we also went for the Bad Boys — a giant, flavor-packed hot dog with mozzarella, pulled pork, cheddar, pico de gallo, guacamole, pork cracklings, jalapeños, and a fried egg.
We still had room to share a dessert among the three of us. We chose the Mary Poppins chocolate brownie, served with whipped cream, vanilla ice cream, and gummy bears. Moist, rich, and perfectly baked — a real treat for the palate.
An experience that combines great food with a unique atmosphere. Perfect for lunch or dinner with friends, family, or anyone who loves spotting movie references in every detail.